Entrevista conjunta al Dr. José Viña i a la Dra. Mª Carmen Gómez Cabrera
Si hoy tuviera que recomendar un suplemento proteico a un paciente anciano, elegiría Meritene
Dr. José Viña
¿Cómo se plantea el estudio de una intervención para combatir la fragilidad asociada a la edad? ¿Cuál es la diferencia entre recomendar ejercicio físico a los pacientes, y supervisar que lo hagan? ¿Es importante que las marcas inviertan en generar evidencia científica de sus productos?
En esta entrevista hablamos de todo esto, y conocemos más detalles del estudio Robustnes de la mano de sus responsables: el Dr. José Viña, pionero en el estudio del envejecimiento, director del grupo de investigación FRESHAGE (centrado en dos líneas de investigación: el ejercicio físico y el envejecimiento) y la Dra. Mª Carmen Gómez Cabrera, investigadora del mismo grupo y coordinadora del Grupo de Investigación en Ejercicio, Nutrición y Estilo de Vida Saludable de INCLIVA.
Muchas gracias por atendernos. Para empezar, ¿podrían explicarme cuál fue la razón de combinar suplementos nutricionales con actividad física para abordar la fragilidad en personas mayores en el estudio Robustnes?
Dra. Mª Carmen Gómez Cabrera (Dra. Gómez Cabrera): Hace años se publicó en The Lancet el estudio finlandés FINGER, que incluía una intervención multimodal: ejercicio, nutrición, entrenamiento cognitivo y relaciones sociales, con el objetivo de frenar el deterioro cognitivo. Pensamos que una estrategia parecida podía ser muy útil en un síndrome geriátrico complejo como la fragilidad. El Dr. Viña es especialista en nutrición y en intervenciones de ejercicio, mientras que yo me centro más en el estudio del músculo y en protocolos de entrenamiento. La combinación nos pareció una estrategia sólida. Por eso, unimos el producto Meritene® Fuerza y Vitalidad con un programa de ejercicio multicomponente que ya habíamos probado antes con buenos resultados.
Dr. José Viña (Dr. Viña): Como antecedente, en mi práctica clínica ya había visto efectos muy positivos de Meritene® Fuerza y Vitalidad en personas muy mayores. Algunos casos fueron espectaculares, así que estaba predispuesto a probarlo en un ensayo. Si hoy tuviera que recomendar un suplemento a un paciente anciano, elegiría Meritene® Fuerza y Vitalidad.
¿Cómo diseñaron y estructuraron el estudio?
Dra. Gómez Cabrera: Reclutamos pacientes en el Hospital de La Ribera, en Valencia. Buscábamos personas mayores sin cáncer, diabetes ni deterioro cognitivo, pero que fueran frágiles o estuvieran en riesgo de desnutrición. De hecho, el 70 % de los participantes estaba en riesgo de desnutrición. Incluimos alrededor de 50 pacientes, hombres y mujeres.
Dr. Viña: Este trabajo se apoyó en un ensayo previo, de hace unos diez años, en el que aplicamos un programa de ejercicio social, supervisado, multicomponente, sin suplementación, y publicamos resultados muy positivos. En este nuevo estudio añadimos la suplementación, porque creemos que ante síndromes complejos como la fragilidad lo mejor es un abordaje combinado. Hacer ensayos separados —uno solo con nutrición y otro solo con ejercicio— sería una pérdida de tiempo y recursos.
¿Qué mejoras físicas y funcionales observaron en estos pacientes?
Dra. Gómez Cabrera: De los pacientes frágiles al inicio, 20 revirtieron su condición tras la intervención. Además, encontramos mejoras en la velocidad al caminar, en la fuerza de prensión, en la masa magra y en la reducción de la grasa corporal. También mejoraron la independencia y las actividades de la vida diaria, tanto básicas como instrumentales. Incluso en pruebas de equilibrio y calidad de la marcha vimos progresos significativos.
Dr. Viña: Desde la perspectiva médica y económica, algo muy llamativo fue que el número de visitas al médico de atención primaria se redujo a la mitad. Eso tiene un impacto enorme en costes sanitarios, mucho mayor que el precio de los sobres de proteína o de los entrenadores que supervisaban las sesiones.
¿Hubo diferencias notables entre los grupos que recibieron solo suplemento, solo ejercicio o la combinación de ambos?
Dra. Gómez Cabrera: Sí, la combinación fue la intervención más eficaz. Durante la pandemia de COVID-19 la inactividad de los mayores aumentó, y en el grupo de control observamos un deterioro claro. En cambio, el grupo con ejercicio y suplemento mejoró en casi todos los parámetros. El grupo con solo suplemento mostró mejoras en parámetros nutricionales, como proteínas totales en sangre o calcio, pero no en fuerza muscular ni velocidad de marcha.
Dr. Viña: Es importante aclarar que nuestro diseño no buscaba demostrar el efecto aislado de la suplementación, ya que no trabajábamos con pacientes gravemente desnutridos. Para pacientes así, un estudio solo con nutrición tendría sentido, pero no en nuestro caso. Aquí era necesario combinar siempre con ejercicio.
¿Qué pasos vienen ahora? ¿Se podría escalar este programa o integrarlo en políticas públicas?
Dra. Gómez Cabrera: Creemos que sí. Lo siguiente sería profundizar en los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la combinación de ejercicio y suplementación, especialmente en el músculo y en la salud general. También sería clave supervisar siempre los entrenamientos, como hicimos nosotros, en lugar de limitarse a recomendar “haga ejercicio”. Esa supervisión personalizada fue decisiva.
Dr. Viña: Coincido. Además, sería interesante adaptar el programa a distintos contextos culturales. No es lo mismo el patrón nutricional mediterráneo que el del norte de Europa. En países con buenos sistemas de salud, pero hábitos dietéticos menos saludables, los efectos podrían ser incluso mayores.
¿Qué importancia tiene que empresas como Nestlé inviertan en generar evidencia clínica sobre sus productos?
Dr. Viña: Es fundamental. Los pacientes confían en marcas grandes y con reputación de ser serias, como Nestlé. Esa confianza es clave en personas que quizá no tienen conocimientos de nutrición. Además, estas compañías tienen músculo económico para impulsar ensayos clínicos rigurosos.
Dra. Gómez Cabrera: Nuestra investigación se financia principalmente con fondos públicos, pero contar también con el apoyo de empresas privadas nos permite ser más ambiciosos y plantear proyectos de mayor alcance. En nuestro caso, el estudio Robustnes fue posible gracias a una combinación de financiación pública y privada.
Muchas gracias a ambos por vuestro tiempo y atendernos en esta entrevista conjunta.