La nostra estratègia de packaging
La nostra visió és que cap dels nostres envasos acabi en un abocador o com a escombraries.
La nostra tasca inclou la reducció de l’ús de plàstic verge, la posada en marxa de projectes pilot de reutilització i recàrrega, i el suport a sistemes eficaços de recollida, classificació i reciclatge als països on operem.
Som conscients que la bretxa global en infraestructures és significativa —i no està directament a les nostres mans—, però treballem activament amb socis arreu del món per impulsar sistemes eficaços de recollida i recuperació de recursos.
És necessària la participació de tots els nivells de la societat. Com a part de la iniciativa New Plastics Economy de la Fundació Ellen MacArthur, ens comprometem a participar activament en el desenvolupament de sistemes de recollida, classificació i reciclatge que funcionin correctament a tots els països on operem.
També acollim positivament la introducció de noves lleis i regulacions destinades a millorar el perfil ambiental dels envasos i accelerar el desenvolupament de la infraestructura necessària per a la recollida, classificació i reciclatge de materials.
Defensem activament una regulació més coherent i eficaç dels recursos postconsum i demanem als governs que accelerin el desenvolupament d'infraestructures. Així mateix, advoquem per un tractat jurídicament vinculant de l'ONU sobre la contaminació per plàstics, que esperem que doni lloc a noves regulacions nacionals harmonitzades.
Dado que las cadenas de valor de los envases varían considerablemente de un país a otro, nuestro enfoque debe ser integral y flexible para responder a las distintas necesidades locales. Por eso, concentramos nuestros esfuerzos allí donde pueden generar un mayor impacto, adaptándonos a las infraestructuras, la regulación, la disponibilidad de materiales y los hábitos de los consumidores de cada mercado.
Nuestros cinco pilares
Nuestras prioridades estratégicas se articulan en torno a cinco pilares de actuación: reducir los envases, rediseñarlos, fomentar la reutilización y la recarga, impulsar el reciclaje y promover cambios de comportamiento.
Reducir los envases significa eliminar aquellos que no son necesarios y, especialmente, el uso de plástico virgen.
Desde 2018, hemos avanzado en una estrategia integral para reducir el uso de plástico virgen mediante distintas líneas de actuación. Reducimos la cantidad de envases a través del rediseño y la innovación, manteniendo al mismo tiempo la protección, la calidad y la funcionalidad de nuestros productos.
También trabajamos para aumentar el contenido reciclado de nuestros envases de plástico, con el objetivo de favorecer la circularidad, reducir el uso de recursos naturales y contribuir a generar una mayor demanda de materiales reciclados.
En España, Nestlé ha invertido alrededor de 15 millones de euros en su fábrica de Girona para incorporar nuevas líneas de envasado que permiten utilizar materiales reciclables, reducir el uso de plástico virgen y mejorar la eficiencia energética. Gracias a esta inversión, la planta producirá en España la bolsa refill reciclable de Nescafé y sobres de café soluble en monomaterial reciclable, contribuyendo a reducir el consumo de plástico virgen.
Además, en su fábrica de La Penilla de Cayón (Cantabria), Nestlé ha invertido casi 5,5 millones de euros para automatizar el sistema de envasado y fabricar multipacks de tabletas Nestlé Extrafino y Nestlé Postres sin plástico, sustituyéndolo por soluciones en papel, lo que ha permitido reducir el uso de plástico virgen en 44 toneladas anuales.
Impulsando el uso de material reciclado
Utilizamos contenido reciclado en distintos materiales de nuestros envases, incluidos plásticos, fibras, metales y vidrio.
A cierre de 2025, el 40,8 % del peso de nuestros materiales de envasado primario, secundario y terciario procedía de contenido reciclado (*). Seguimos trabajando para ampliar su uso en aquellas aplicaciones en las que resulta adecuado.
Por ejemplo, los envases de plástico de Purina ONE en Europa, así como los de KitKat producidos en el Reino Unido y Australia, incorporan contenido reciclado apto para su uso alimentario. Además, más del 80 % del aluminio utilizado en nuestras cápsulas Nespresso (Original y Vertuo) procede de materiales reciclados.
También hemos aumentado el uso de plásticos reciclados mecánicamente en aplicaciones que no están en contacto con alimentos, como los cubos y envases de Tidy Cats en Estados Unidos, así como los films retráctiles y estirables utilizados en envases secundarios y terciarios en distintos mercados.
En el caso de los envases de papel sin contacto con alimentos, como las bandejas, seguimos trabajando para aumentar el uso de contenido reciclado.
Más información en la Estrategia de sostenibilidad de envases de Nestlé (pdf, 12 Mb) y en la sección sobre qué estamos haciendo para reducir los residuos de envases.
(*) Más información en la sección de información medioambiental de nuestro Estado de información no financiera de 2025 (pdf, 16 Mb).
Envase primario:
Envase diseñado para constituir una unidad de venta destinada al consumidor o usuario final en el punto de compra.
Envase secundario:
Envase diseñado para agrupar varias unidades de venta en el punto de compra.
Envase terciario:
Envase diseñado para facilitar la manipulación y el transporte de varias unidades de venta o de envases agrupados, y protegerlos frente a posibles daños durante estas operaciones. No se consideran envases terciarios los contenedores utilizados para el transporte por carretera, ferrocarril, barco o avión.
Para reducir la necesidad de envases de un solo uso, cuando es posible exploramos el uso de sistemas de envasado innovadores diseñados para su reutilización y recarga, sin dejar de responder a las necesidades de los consumidores. Para que estos sistemas se adopten a gran escala, es necesaria la colaboración del sector y un marco legislativo adecuado.
Según la definición de la Ellen MacArthur Foundation, los modelos de reutilización dirigidos al consumidor (B2C) se agrupan en dos categorías —recarga y devolución— y se articulan en cuatro modelos: recarga en casa, recarga fuera de casa, devolución desde casa y devolución en puntos de recogida.
En los modelos de reutilización, el envase vacío se entrega en un punto de recogida o se recoge en el domicilio, ya que está diseñado para utilizarse varias veces sin modificaciones importantes ni pérdida de funcionalidad. En los modelos de recarga, los consumidores rellenan su propio envase reutilizable —en casa o fuera de casa— con producto adquirido al distribuidor final.
En los últimos años, hemos puesto en marcha más de 20 proyectos piloto para consumidores en distintos mercados de todo el mundo. Entre ellas se encuentra un proyecto piloto lanzado por Nestlé Francia junto con Le Fourgon para productos KitKat y Nestlé Dessert, utilizando envases reutilizables de acero inoxidable mediante un sistema de depósito y devolución. En este proyecto, los consumidores recibían los productos en envases reutilizables que, después de su uso, se recogían, lavaban y volvían a poner en circulación, demostrando así cómo los sistemas de reutilización pueden aplicarse a productos de consumo habitual.
Todavía es necesario avanzar para ampliar el uso de estos sistemas a gran escala. Por ello, colaboramos con distintas organizaciones e iniciativas, como el Consumer Goods Forum y la Ellen MacArthur Foundation, y con otros agentes de la cadena de valor para crear las condiciones necesarias, entre ellas una legislación favorable, estándares de envasado, soluciones de transporte e incentivos para los consumidores.
Más información en la Estrategia de sostenibilidad de envases de Nestlé (pdf, 12 Mb) y en la sección sobre qué estamos haciendo para abordar los residuos de envases.
Diseñamos nuestros envases para que sean compatibles con los sistemas de gestión de residuos de envases. Con este mismo objetivo, también estamos desarrollando soluciones alternativas de envasado basadas en papel o polímeros.
Seguimos trabajando para que cada vez más de nuestros envases, incluidos los de plástico, estén diseñados para ser compatibles con los sistemas de reciclaje.
Algunos ejemplos son productos de marcas como Toll House, La Lechera, Purina ONE y las pizzas DiGiorno.
Cuando es técnicamente viable y cuenta con la aceptación de los consumidores, estudiamos alternativas al plástico, como los envases de papel o los materiales compostables. Los envases flexibles de papel de Nescafé en Europa son un ejemplo de cómo trasladamos nuestra estrategia a la práctica, sustituyendo el plástico por materiales a base de papel diseñados para ser compatibles con los sistemas locales de reciclaje. También contamos con cápsulas de café a base de papel, como las de Nescafé Dolce Gusto. En Brasil, las cápsulas Dolce Gusto NEO están certificadas como aptas para compostaje industrial, manteniendo la calidad y la comodidad que esperan los consumidores.
Asimismo, colaboramos con socios industriales para desarrollar nuevos materiales y soluciones de envasado. A través del Instituto de Ciencias del Envasado de Nestlé, seguimos buscando soluciones innovadoras que garanticen una protección y un rendimiento óptimos para nuestros productos.
Más información en la Estrategia de sostenibilidad de envases de Nestlé (pdf, 12 Mb) y en la sección sobre qué estamos haciendo para abordar los residuos de envases.
Apoyamos activamente el desarrollo de infraestructuras para la gestión de residuos de envases y promovemos mejoras que refuercen la capacidad de estos sistemas a escala global.
En los países que ya cuentan con infraestructuras y normativas de gestión de residuos consolidadas, contribuimos a estos sistemas a través de mecanismos de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Además, promovemos activamente el desarrollo de sistemas de RAP eficaces.
En aquellos países donde las infraestructuras y la normativa en materia de gestión de residuos todavía están en desarrollo, contribuimos de forma proactiva a ampliar estos sistemas mediante nuestro Plan voluntario de Recuperación y Reciclaje de Plásticos (PRRP). Este plan incluye el apoyo a la recogida, clasificación y reciclaje de residuos plásticos, así como el impulso de sistemas de RAP para envases que sean eficaces y eficientes en términos de costes.
Un ejemplo es nuestro trabajo en Quito, Ecuador, donde contribuimos a reforzar el papel de los recolectores informales de residuos, conocidos localmente como recicladores, y a integrarlos en sistemas de economía circular más estructurados. Junto con nuestros socios de larga trayectoria RENAREC —la red nacional de recicladores— y GIRA —una empresa social dedicada a la economía circular—, trabajamos para impulsar un modelo inclusivo de recuperación de materiales.
En Indonesia, la iniciativa Nestlé Waste Station ha permitido instalar puntos de recogida de residuos en grandes ciudades como Yakarta y Surabaya, fomentando la separación de residuos en los hogares y su correcta gestión.
En Vietnam, colaboramos con Duy Tan para ampliar la capacidad de reciclaje mecánico de alta calidad de PET. Esta colaboración tiene como objetivo aumentar la disponibilidad de resina reciclada apta para uso alimentario mediante mejoras en los procesos de clasificación y tratamiento.
En Brasil, colaboramos con Reciclar pelo Brazil para reforzar las cooperativas de recicladores mediante mejoras en sus infraestructuras, equipamiento y capacidad operativa. También promovemos su papel como proveedores formales de servicios formales dentro del sistema de reciclaje.
En España, también impulsamos soluciones de recogida y reciclaje a través de iniciativas colaborativas. Nespresso y Nescafé Dolce Gusto crearon en 2010 un sistema de recogida de cápsulas, que se amplió a los competidores en 2021 mediante la creación de Circularcaps. Actualmente, existen más de 9.500 puntos en todas las provincias, incluyendo puntos limpios municipales, establecimientos comerciales y boutiques Nespresso.
Puedes consultar algunos de nuestros otros proyectos en:
Argentina, Costa Rica, Ecuador, Indonesia, Egipto, Ghana, Indonesia o Filipinas.
Más información en la Estrategia de sostenibilidad de envases de Nestlé (pdf, 12 Mb) y en la sección sobre qué estamos haciendo para abordar los residuos de envases.
Para avanzar con mayor rapidez hacia nuestros objetivos de circularidad, es necesaria la colaboración de todas las partes implicadas, incluidos consumidores, empleados y clientes.
Prevemos tres cambios complementarios: que los empleados integren los principios de circularidad en sus decisiones diarias, que los clientes colaboren con nosotros para impulsar mejores sistemas de recogida y recuperación, y que los consumidores cuenten con el apoyo necesario para separar, devolver, reutilizar o desechar correctamente los envases.
Empleados: Seguiremos desarrollando las capacidades necesarias para incorporar la circularidad en las decisiones cotidianas del negocio. Nuestros programas globales de formación ayudan a nuestros empleados a aplicar la estrategia de sostenibilidad de envases de Nestlé y a ampliar sus conocimientos en ámbitos como el diseño de envases, la circularidad, las declaraciones y mensajes sobre sostenibilidad, la comunicación con los consumidores y el funcionamiento de los sistemas locales de recogida, clasificación y reciclaje.
Clientes: Colaboramos con clientes del sector minorista y del canal fuera del hogar para facilitar las acciones relacionadas con la circularidad y hacerlas más visibles en el momento de la compra y el consumo. Esto incluye el apoyo a puntos de recogida, herramientas digitales e iniciativas locales que ayudan a los consumidores a saber dónde y cómo desechar o devolver los envases. Un ejemplo es el programa de recogida de cápsulas de Nespresso en Estados Unidos, que informa a los consumidores sobre las distintas opciones disponibles para devolver las cápsulas usadas y facilita su reciclaje, por ejemplo, mediante puntos de recogida en boutiques y establecimientos colaboradores.
Consumidores: Seguiremos trabajando para que los comportamientos deseados sean claros, sencillos y fáciles de llevar a la práctica, de modo que los consumidores puedan participar con confianza en los sistemas de circularidad. Esto incluye campañas educativas, indicaciones en los envases y comunicaciones digitales para fomentar una correcta separación, devolución, reutilización o compostaje de los envases, según corresponda. Algunos ejemplos son las campañas de concienciación de Nescafé Dolce Gusto en Alemania y México, así como el lanzamiento de cápsulas de café compostables de Nescafé Dolce Gusto y Nespresso en Brasil, Francia y Suiza. Estas iniciativas se han acompañado de campañas digitales e información en los envases para fomentar la correcta separación de los residuos orgánicos domésticos y los materiales compostables.
En España, impulsamos el cambio de comportamiento del consumidor a través de iniciativas que combinan reciclaje, circularidad e impacto social. El programa Arroz Solidario de Nespresso, lanzado en 2011, vincula el reciclaje de cápsulas con la generación de impacto social. Gracias a la participación de los consumidores, que reciclan las cápsulas usadas a través de los puntos de recogida, se recupera el aluminio y, a partir de los posos de café que contienen, se elabora compost. Este se utiliza para abonar los arrozales del Delta del Ebro, cuya producción se dona a los Bancos de Alimentos. Desde su inicio, se han donado 1.900 toneladas de arroz, equivalentes a más de 8 millones de raciones.
Más información en la Estrategia de sostenibilidad de envases de Nestlé (pdf, 12 Mb) y en la sección sobre qué estamos haciendo para abordar los residuos de envases.


