Desde 2021, Nestlé colabora con Fundación Global Nature para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en las granjas que nos proveen leche. El objetivo es claro:
disminuir progresivamente la huella de carbono por litro de leche, a través de medidas prácticas que se adaptan a cada granja y se pueden medir en el tiempo.
Reducción de emisiones con datos concretos
Gracias a este trabajo conjunto, se prevé que, a finales de 2025, las granjas participantes —ubicadas en Galicia, Asturias y Cantabria— reduzcan en total más de 43.600 toneladas de CO₂ equivalente respecto a los niveles estimados al inicio del proyecto.
Medidas implementadas con inversión y acompañamiento técnico
Más de 90 granjas han adoptado medidas como:
- Instalación de placas solares (38 granjas) para autoconsumo energético.
- Cubierta de fosas de purines (25 granjas) para minimizar emisiones durante su almacenamiento.
- Mejoras en el bienestar animal (55 granjas) mediante ventilación, techos aislantes y humidificadores, para hacer frente a las olas de calor.
Estas actuaciones han contado con una inversión superior a 2,5 millones de euros, asumida por Nestlé, para facilitar su puesta en marcha.
Innovación en la alimentación del ganado
Desde 2023, en cerca de 92 granjas se ha incorporado un aditivo alimenticio autorizado que, según estudios científicos, puede reducir entre un 30% y un 40% las emisiones de metano entérico en el proceso digestivo del ganado.
Actualmente, más de 8.000 vacas reciben este suplemento, lo que ha contribuido a evitar la emisión estimada de unas 10.500 toneladas de CO₂ equivalente.
Reconocimiento al esfuerzo ganadero
Nestlé retribuye con una prima adicional por litro de leche a unas 85 granjas que han implementado prácticas orientadas a mejorar la salud del suelo y optimizar el uso de fertilizantes, entre otros criterios alineados con la agricultura regenerativa.
Agricultura regenerativa adaptada a cada granja
En colaboración con los ganaderos, se han desarrollado:
- Planes de fertilización individualizados, para conocer el aporte de nutrientes que existe de forma previa en el suelo y en el purín y establecer acciones para fertilizar aquello que sea únicamente necesario.
- Técnicas como el laboreo reducido, la siembra directa, la rotación de cultivos y el uso de leguminosas, orientadas a reducir o eliminar las necesidades de emplear otros fertilizantes.
Este proyecto forma parte de nuestro compromiso de reducir progresivamente la huella de carbono asociada a nuestra cadena de suministro. Lo hacemos con datos, colaboración y foco en soluciones que pueden medirse y escalarse.