Cómo garantizamos la seguridad alimentaria

La calidad y seguridad de nuestros productos es nuestra máxima prioridad. Estas son solo algunas de las medidas que tomamos para garantizar que los productos Nestlé que compras son seguros para el consumo.

Materiales

Nuestro enfoque sobre seguridad alimentaria abarca toda la cadena de suministro, comenzando por los agricultores y proveedores. Seguimos rigurosos procesos de adquisición y auditoría para garantizar que seleccionamos materias primas seguras y de alta calidad. Esto incluye la definición de especificaciones para los materiales que utilizamos y la realización de controles para garantizar que cumplan siempre con las normativas más estrictas y los últimos conocimientos científicos. Si no cumplen, los rechazamos.

Preparación

Todas nuestras instalaciones de fabricación, independientemente de su ubicación, están diseñadas para garantizar que elaboramos nuestros productos conforme a los más altos estándares de calidad y seguridad. Esto incluye evitar que entren cuerpos extraños en los productos, permitir el manejo de alérgenos y controlar las plagas. Todas nuestras fábricas están construidas de acuerdo con unos prerrequisitos muy precisos, incluidos los relativos al suministro de agua limpia y segura, filtración de aire y cualquier material que entre en contacto con los alimentos. Esto garantiza que los materiales, el equipo y el entorno de fabricación están diseñados para producir productos seguros.

Hombre cogiendo muestra de agua

Administramos cuidadosamente el flujo de entrada y salida de ingredientes y productos de nuestras fábricas para asegurarnos de que las materias primas y los alimentos preparados están debidamente separados. Nuestras fábricas cuentan con zonas, equipos y utensilios específicos para diferentes ingredientes a fin de evitar la contaminación cruzada. Seguimos las prácticas de limpieza y saneamiento certificadas en cada paso de la producción, y nuestros empleados están formados para cumplir los principios de una buena higiene alimentaria.

Procesamiento

Nuestras recetas y técnicas de procesamiento están formuladas científicamente para ofrecer productos seguros y nutricionalmente adecuados en todo momento. Por ejemplo, preparamos productos que proporcionen una fuente de nutrientes adecuada y coherente, evitando así cualquier daño relacionado con una dosis excesiva o insuficiente. Procesamos los alimentos a temperaturas óptimas para conservar su valor nutritivo, a la vez que eliminamos los microorganismos peligrosos y evitamos la formación de niveles nocivos de contaminantes químicos.

Pruebas

Antes de que un lote de producto salga de nuestras fábricas, debe pasar una prueba de "aptitud para la venta" para confirmar que su consumo es seguro. En Nestlé realizamos más de 100 millones de análisis al año para verificar que nuestros productos cumplen las normativas internas y externas, lo cual incluye pruebas sobre compuestos o microorganismos nocivos en los materiales que utilizamos, el entorno en el que operamos y también nuestros productos finales que llegan al mercado.

Científico en el laboratorio

No analizamos los productos para ver si son seguros. Lo hacemos para confirmar que lo son. Tenemos tantos controles estrictos integrados para garantizar la seguridad, que para cuando llegamos a las fases finales de prueba ya estamos totalmente convencidos de que el producto terminado es seguro.

Empaquetado y transporte

Cuando los productos salen de la fábrica, nos aseguramos de que lleguen a su destino en condiciones óptimas. Para productos refrigerados o congelados, esto también significa asegurarse de que se almacenan y transportan a la temperatura correcta.

El empaquetado resulta esencial para garantizar que nuestros productos llegan a los consumidores en condiciones seguras. También contiene información clara sobre cómo preparar, almacenar y usar el producto, con información sobre los ingredientes y sobre cualquier riesgo de alérgenos. Nos aseguramos de que las fechas de consumo preferente y de caducidad son correctas para que los consumidores comprendan cuándo el producto dejará de estar en sus mejores condiciones y cuándo ya no será seguro consumirlo. Esto también ayuda a evitar la generación de residuos innecesarios.

El empaquetado también ayuda a garantizar la trazabilidad en nuestras fábricas. Usamos códigos de lotes únicos para saber exactamente cuándo se produjo un producto, qué ingredientes se incluyeron y de dónde provienen esos ingredientes. Tenemos un sistema de alerta temprana para ayudarnos a identificar señales que podrían convertirse en problemas. Cuanto antes podamos detectar posibles problemas, mejor podremos evitarlos o gestionarlos.

La seguridad alimentaria nunca es estática. Las expectativas cambian, las normativas también y nuestro conocimiento científico evoluciona. Por eso mejoramos constantemente nuestros procedimientos y compartimos nuestra experiencia en foros del sector, con las autoridades externas y con nuestros consumidores.

Seguridad respaldada por la ciencia

La capacidad para medir y evaluar los riesgos para la salud de agentes químicos y microbiológicos potencialmente peligrosos es la base para la fabricación de productos alimentarios seguros. En Nestlé, aplicamos métodos analíticos de vanguardia y nuevos enfoques de gestión de datos para evaluar y abordar los posibles peligros. Dado que estos campos evolucionan con rapidez, seguimos de cerca y contribuimos a los nuevos desarrollos científicos. También participamos activamente en la investigación de nuevas tecnologías para garantizar que se implementen los mejores y más innovadores enfoques científicos para respaldar la seguridad de nuestros productos.

Seguridad por diseño en I+D

El desarrollo de nuevos productos puede implicar el uso de nuevos ingredientes, nuevas aplicaciones de ingredientes tradicionales o nuevas tecnologías o condiciones de proceso. Antes del lanzamiento de cualquier producto, nos aseguramos de que sea seguro y cumpla los requisitos reglamentarios.

Todos los peligros químicos y microbiológicos relevantes se identifican y evalúan científicamente. Las evaluaciones previas de seguridad alimentaria se llevan a cabo a nivel de desarrollo del nuevo producto, de manera que se integre la "seguridad por diseño en el producto". Esto sirve como base para establecer estrategias de pruebas de seguridad en consonancia con los requisitos reglamentarios y para establecer especificaciones de producto que se traducen en programas de gestión operativa que garantizan la fabricación de productos seguros para los consumidores en todo el mundo.